Para manipular el sello nuevo y así evitar su deterioro y la pérdida de valor consiguiente, se debe evitar tocar con los dedos la goma del mismo y guardar la colección lejos de cualquier foco de humedad.
Los sellos usados se podrán fijar en el álbum mediante charnelas, de venta en cualquier filatelia, puesto que, salvo piezas antiguas y concretas, en los sellos modernos sale más cara la utilización de estuches que el valor del propio sello.
