Huecograbado: El diseño se graba en una placa de impresión, que a continuación se entinta, quedando la tinta en los huecos de la placa. Luego se coloca el papel por arriba y se prensa para que se imprima el diseño en el papel. El diseño puede presentar un ligero relieve al tacto.
Tipografía: La tinta se aplica a las partes en relieve de la placa de impresión y cuándo se produce el contacto, el diseño se transfiere al papel. A veces aparece un ligero relieve en el dorso del sello y otras la tinta desborda un poco en los límites del dibujo.
Litografía: La placa de impresión es completamente lisa y para transferir el diseño a la superficie de impresión se aplica una tinta grasa especial. A continuación se humedece la plancha y se aplica tinta de imprimir que se pega a las partes grasas de la superficie. Existe también la variante offset con un proceso un poco más complicado y que se está imponiendo en la impresión filatélica.
Fotograbado: Versión moderna del huecograbado en el que se utiliza un negativo fotográfico que se descompone en una trama de puntos y se graba al ácido sobre un cilindro de cobre, al que se le echa tinta.
Estampado o troquelado: Combinación del huecograbado y de la tipografía. El papel se imprime entre dos placas, una con el diseño en relieve y otra en hueco. Proceso muy caro que sólo se usa actualmente para imprimir sellos directamente en sobres, aunque era más utilizado en el siglo XIX.