
Este primer sello del mundo, se conoce popularmente como «penique negro» por su color negro y su valor de un penique. Ostenta en su diseño la imagen de perfil de la reina Victoria de Inglaterra.
Podemos afirmar que la filatelia es tan antigua como el sello mismo. Se dice que el propio Rowland Hill, a través de su hijo Pearson comenzó a solicitar a los países que acogían el sistema de franqueo ideado por él, que le enviaran ejemplares de los sellos que emitían, para guardarlos como referencia de su gran invento, que sin dudas revolucionó el correo en su época.
